El individuo tiene un rol determinante en el acontecer diario político, económico ambiental y social, para ello debe pasar de una burbuja pasiva o inactiva a una proactiva enfocada en entender y cambiar el contexto en el que vive. Este salto no es fácil y pese al carácter social que nos caracteriza como ser humanos, no todos tenemos esa capacidad de movernos de forma colectiva o individual por una causa, en muchas ocasiones se requiere de la posibilidad de integrarse dentro de un grupo de personas – pueden ser de la misma región o comunidad- para lograr ese cambio ansiado. Justamente, este fenómeno se lo conoce como movimiento de base o grassroots.

Este fenómeno socio-político tiene implicancias directas en la capacidad de supervivencia de una política pública o legislación -incluso puede poner fin a las posibilidades electorales de un candidato/a- porque moviliza a la población que se ve profundamente afectada o preocupada por un problema que está tratando de abordar y la agenda de las autoridades no le da el lugar que corresponde o prioriza a ciertos grupos de presión en desmedro de otros.

En este contexto, el inicio de cualquier movimiento de base radica en responder preguntas tales como: ¿qué tipos de causa defenderé? ¿Qué es lo que deseo cambiar? ¿Qué actividades desarrollaré? ¿Quiénes serán mis aliados y detractores? ¿Con cuánto tiempo cuento? ¿Cómo mediremos el éxito de una campaña: según la recaudación, influencia en políticas públicas o número de seguidores?. A los fines de responder a estas preguntas se destacan una serie de herramientas:

Educación: herramientas que permiten crear conciencia sobre la causa para atraer seguidores y convencerlos de que tomen medidas para lograr el cambio. En este punto es central el papel de los voluntarios y su proceso de formación.

Justicia: en casos de ser necesario, se requiere trabajar dentro del sistema judicial para impulsar la causa y valerse de todos los recursos establecidos a niveles provincial, nacional e internacional.

Organización: de los simpatizantes, movilizarlos, canalizarlos y amplificar sus voces. Esta es una de las formas en que la campaña puede lograr un cambio duradero. Un recurso muy valioso consiste en el desarrollo de un programa de Embajadores que construyan relaciones con los stakeholders claves, estos interlocutores deben tener claro sus objetivos y mensajes, además de una gran capacidad para persuadir y entender el escenario en el que se mueven.

Defensa: en muchas ocasiones se requieren tener múltiples estrategias que permitan contar con barreras (eventos, reuniones con legisladores, redes sociales, medios de comunicación, etc.) que limiten los avances de las normas que impactan de forma negativa en una comunidad o región.

Con estas herramientas y respondiendo a las preguntas planteadas con anterioridad, se necesita avanzar en una serie de pasos trascendentales: a) reunir a las personas adecuadas, es decir, aquellas que comparten tus ideas y objetivos; b) contar con influenciadores o conectores que muevan la comunidad por la causa; c) motivar a las personas a comprometerse a participar para marcar la diferencia y romper con esa burbuja de inactividad que la vorágine diaria alimenta (la persona cada vez tiene menos tiempo para participar en la vida política por sus obligaciones individuales); d) correr la voz de manera efectiva para que la causa crezca y logres tus objetivos; e) encontrar aliados fuera de tu comunidad; f) generar espacios de diálogo con autoridades del Poder Ejecutivo y legisladores; g) promover la cultura de participación y empatía.

Finalmente, ¿cómo podemos observar estos puntos de análisis en un escenario concreto? A continuación se comparten una serie de ejemplos de campañas exitosas:

Sociedad Estadounidense de Anestesiólogos (ASA): motivaron a personas para generar vínculos con representantes del Congreso, creando una serie de módulos educativos enfocados en los conceptos básicos de las ramas del gobierno hasta cómo toman medidas. De esta manera, obtuvieron un mayor espectro de stakeholders capaces de escuchar sus mensajes claves.

Beyond Legal Aid- Más Allá del Asistencialismo Jurídico: promueve abogacía comunitaria, coordinando de forma estratégica el litigio y la acción con las comunidades. https://www.beyondlegalaid.org/

En el ámbito político, se puede incluir la campaña presidencial del senador demócrata Bernie Sanders. En 2016, creó una plataforma para reducir la desigualdad de ingresos aumentando los impuestos a los ricos y garantizando la educación universitaria gratuita. Al no contar con los mismos recursos que su contrincante, recurrió a movimientos de base formada por millones de voluntarios – más de siete millones de personas- que aportaron un promedio de USD 27.